El ejército israelí se verá enfrentado a una delicada prueba emocional cuando deba proceder al desmantelamiento de colonias ilegales, en virtud de una decisión del primer ministro Ariel Sharon, estimó este martes un oficial superior.
«Desmantelar los asentamientos ilegales no será fácil, ya que algunos de nuestros soldados viven allí, y podríamos vernos enfrentados a un fenómeno de desobediencia», afirmó este oficial a la AFP bajo pedido de anonimato.
«Tácticamente no es un gran problema desmantelar un punto de colonización, aunque esté habitado como Migron, pero a nivel emocional no es sencillo», agregó. Sin embargo, aclaró que «al final de cuentas, el ejército deberá hacer su trabajo».
Migron, donde viven 43 familias, es el mayor de los ocho asentamientos ilegales destinados a ser desmantelados en breve.
Por el momento, su desmantelamiento fue suspendido debido a la oposición que provocó entre los colonos y los radicales de la coalición gubernamental, el Partido Nacional Religioso y la Unión Nacional.
Representantes del ministerio israelí de Defensa colocaron el martes órdenes de evacuación en las puertas de las casas de la colonia ilegal de Ginot Arye, indicó una portavoz de la colonia vecina de Ofra (Cisjordania).
La hoja de ruta, el plan internacional para solucionar el conflicto israelo-palestino, prevé entre otros puntos el desmantelamiento de todas las colonias ilegales (creadas sin la autorización oficial israelí) desde que el primer ministro Sharón llegó al poder, en marzo de 2001.Fte E.Press

