Itongadol/Agencia AJN.- La próxima vez que te encuentres preparando una ensalada colorida, piensa por un momento en el minucioso trabajo que implicó desarrollar muchas de las verduras que tienes sobre la tabla de cortar.
Vivas donde vivas en el mundo, algunas de esas verduras pueden provenir de variedades innovadoras desarrolladas por la empresa israelí de semillas Hazera, una de las compañías agrícolas de este tipo más antiguas que todavía operan en Israel.
Las variedades de hortalizas de Hazera pueden requerir entre siete y 20 años de investigación, producción y pruebas antes de que sus semillas sean comercializadas para los productores. Son modificadas minuciosamente para responder a las demandas cambiantes de los mercados y los consumidores, así como a un clima en transformación, que implica temperaturas más altas, un aumento de las plagas y más fenómenos extremos y de mayor duración, como sequías, tormentas intensas e inundaciones, a veces uno detrás de otro en el mismo lugar.
¿Qué hay en un tomate?
Fundada en 1939 por Tzadok (Češek) Rosenthal, del kibutz (comuna agrícola) Gan Shmuel, y la Organización de Productores de Hortalizas, Hazera desarrolló semillas para 1.300 variedades de hortalizas. El melón Galia, de alto rendimiento, fue lanzado en 1978. En 1992, la empresa presentó Daniela, el primer tomate del mundo con una larga vida útil, que prolongaba su frescura de unos días a dos semanas. Esto permitió su transporte a nivel mundial y puso a la empresa en el mapa internacional.
Otros éxitos incluyen la primera sandía mini sin semillas, repollos puntiagudos y coles de Bruselas rojas.
Hazera fue adquirida progresivamente por la empresa francesa Limagrain entre 2003 y 2008.
Actualmente, como la mayor empresa de semillas de hortalizas de Israel, Hazera emplea a 1.000 personas en todo el mundo y comercializa semillas para 25 cultivos en 130 países.
Una reciente visita de The Times of Israel al extenso centro de investigación y desarrollo de Hazera en Brurim, en la llanura costera del sur del país, comenzó con una degustación de tomates, algo que no resulta sorprendente, dado que esta es la principal hortaliza de la empresa, con semillas desarrolladas para la asombrosa cantidad de 330 variedades.
“Tomemos Turquía, por ejemplo. Tenemos cinco regiones diferentes en Turquía, y cada una tiene un conjunto de variedades adaptadas a ella. En Estados Unidos, hay variedades para las costas este y oeste”, expresó Dudu Dahan, responsable de comunicación de marca y marketing de Hazera.
También se tienen en cuenta las preferencias culturales, explicó. “Los italianos quieren un tono de rojo específico para sus tomates. En Rusia, Polonia, Asia Central y China, los quieren rosados”.
La historia del pepino es similar. A los israelíes les gustan los pepinos cortos; Hazera fue una de las primeras empresas del mundo en desarrollarlos. En cambio, los norteamericanos y europeos prefieren la variedad larga, mientras que los chinos optan por una variedad fina, larga y de color verde oscuro para saltear. Hazera produce semillas para las tres.
Adaptarse a los tiempos
“El calentamiento global es uno de los grandes desafíos globales que enfrentamos”, afirmó Dahan. “Desarrollamos plantas más compactas que pueden crecer más rápido con menos agua”.
La resistencia a las enfermedades se incorpora a las variedades como respuesta tanto al cambio climático como a la necesidad de ser más sostenibles y utilizar menos productos químicos perjudiciales.
Según Dahan, Hazera fue una de las primeras empresas en desarrollar un tomate resistente al virus rugoso pardo del tomate (ToBRFV), un tobamovirus que se originó en Medio Oriente y se propagó por todo el mundo, causando estragos entre los productores de tomates.
“Tomamos tomates silvestres de Perú, identificamos la genética y los hibridamos con nuestros tomates para lograr la resistencia, manteniendo al mismo tiempo la vida útil y la uniformidad”, agregó Dahan.
El pimiento amarillo Insignia de la empresa es uno de los primeros del mercado resistentes a una agresiva enfermedad fúngica llamada Leveillula taurica. La variedad es actualmente líder en la producción temprana en España, lo que permite a los productores obtener altos rendimientos y abastecer de productos frescos al norte de Europa durante los meses de invierno.
Algunas de las verduras de Hazera ofrecen beneficios específicos para la salud. Su pimiento naranja Zohar, cultivado principalmente en el desierto de Aravá, en el sur de Israel, y comercializado tanto en Israel como en el extranjero bajo la marca Sharp, demostró contener altos niveles de zeaxantina. Esto ayuda a reducir el riesgo de degeneración macular relacionada con la edad, y Hazera trabaja para etiquetarlo como tal en las góndolas.
La disminución de los trabajadores agrícolas a medida que el mundo se vuelve más urbanizado e industrializado generó una situación en la que “los productores se están convirtiendo en una especie cada vez más rara”, señaló Dahan. Según explicó, la empresa desarrolló una línea especial de tomates que no solo tienen una larga vida útil, sino que también pueden permanecer en la planta después de madurar y solo necesitan ser recolectados una vez cada una o dos semanas. Esto, explicó, reduce las necesidades de mano de obra en un 50% y disminuye el desperdicio en un 30%, al tiempo que brinda al productor un período más amplio para comercializar el producto.
Años de pruebas y ensayos
Maggie, un tomate redondo de tamaño mediano dirigido al mercado gourmet, combina el aroma y el sabor dulce de un tomate cherry con una larga vida útil. Maggie tardó 10 años en desarrollarse, mientras que el tomate cherry rojo Whitney, con forma de ciruela, tardó ocho. El desarrollo puede llevar hasta 20 años en el caso de verduras como cebollas, puerros y repollos, que florecen y producen semillas solo una vez cada dos años.
Esto se debe a que cada nueva variedad, independientemente de la hortaliza, atraviesa cientos de ciclos de pruebas y ensayos antes de llegar al mercado.
El trabajo reúne a genetistas, analistas de datos, agrónomos, fitopatólogos, biólogos celulares y especialistas en mejoramiento vegetal. Los ensayos se realizan en el lugar y en cualquiera de las 13 estaciones que la empresa tiene en el extranjero, y posteriormente se envían a agricultores y productores israelíes que trabajan en diferentes condiciones en todo el mundo.
Cada vez que la empresa incorpora una nueva característica, como resistencia a una determinada plaga, debe asegurarse de que no comprometa otras cualidades, como el rendimiento o la calidad.
Hortalizas de alta tecnología
El campus de Hazera parece más un complejo de alta tecnología, con sus terminales informáticas, escritorios impecables y pisos relucientes. De hecho, la mayor parte del trabajo está impulsado por datos e inteligencia artificial.
Para cada nueva variedad, el ciclo suele comenzar con el pedido de un gerente de producto que solicita una hortaliza con una característica determinada.
Los genetistas identifican los genes que determinan esa característica. Luego, los especialistas en mejoramiento vegetal cruzan y vuelven a cruzar variedades hasta encontrar la combinación ideal.
Las semillas se limpian y preparan en fábricas de Sderot y los Países Bajos (Hazera se fusionó con la empresa neerlandesa Nickerson-Zwaan en 2014 para convertirse en Hazera Seeds). Luego son germinadas en Brurim, donde tiene lugar la verdadera magia.
Las plantas se cultivan en invernaderos o al aire libre, dependiendo de la variedad y del mercado.
Los trabajadores retiran cuidadosamente el polen (masculino) y lo transfieren manualmente a los estigmas (femeninos) de otras plantas para crear un híbrido con las características deseadas. A su vez, los trabajadores extraen las semillas de los frutos resultantes mediante succión, las limpian, desinfectan, secan y analizan su ADN. Luego vuelven a germinarlas y el ciclo comienza nuevamente.
Cuando una variedad se acerca a la etapa comercial, se somete a una batería de pruebas, comenzando por controles de ADN y de salud, además de pruebas de germinación.
Una variedad exitosa debe funcionar de manera constante en diferentes temporadas y condiciones, y tanto brotar como crecer de manera uniforme.
Las verduras son sometidas a un examen físico completo, con computadoras que calculan el peso, las proporciones, el color, la vida útil y otros parámetros. Al igual que las plántulas, se espera que las verduras tengan un tamaño uniforme para facilitar su envasado.
Tomato tomorrow: The Israeli lab creating the veggies of the future

