Dados los acontecimientos ocurridos durante el fin de semana, en los que el cementerio judío de La Tablada sufrió la profanación de 58 tumbas, en horas del mediodía de hoy, Guillermo Borger, presidente de AMIA, acompañado por Julio Schlosser, secretario general; José Scaliter, vicepresidente; Beny Zugman, tesorero; Daniel Pomeranz, director ejecutivo; y el gran rabino Shlomo Benhamú asistió a un encuentro con el ministro de Seguridad y Justicia, Julio Alak; el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza; el secretario general de la gobernación bonaerense, José Scioli; y el titular de la cartera de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Carlos Stornelli.
En declaraciones a esta agencia, el presidente de AMIA, Guillermo Borger, destacó que “fue un encuentro muy importante. El ministro de Justicia asumió el compromiso personal, justamente movilizado por la cercanía de Rosh Ha Shaná (año nuevo judío), de resolver todo el tema de la seguridad antes del comienzo de la festividad”.
Durante el encuentro se resolvieron temas pendientes que existían desde hace muchos años. Uno de ellos era la resolución de la calle intermedia que separa la parte nueva y la parte vieja del cementerio. “Este era un tema pendiente desde hace mucho tiempo y hoy la Municipalidad de La Matanza firmó un convenio en el que nos cede esa calle”, aseguró Guillermo Borger a la Agencia Judía de Noticias.
Respecto al control de la seguridad en el cementerio, Borger informó a esta agencia que “durante el encuentro también se firmó un acuerdo mediante el cual recibiremos dinero para mejorar el sistema de las cámaras del cementerio”.
Consultado por el tenor del encuentro, Borger no dudó en calificarlo de “histórico” y expresó a AJN que “nos retiramos muy conformes. Fue un encuentro histórico e importante, partiendo de la propia invitación del Ministro hasta la resolución de los acuerdos pendientes. Lo que es más, estos acuerdos contaron con la bendición del gran Rabino de la comunidad judía argentina Shlomo Benhamú”.
291

