Itongadol/Agencia AJN.- El director israelí Yuval Abraham afirmó que es importante que la sociedad israelí conozca y escuche a los soldados pese a que los testimonios de los militares son completamente anónimos y sus voces y apariencias fueron modificadas digitalmente para proteger sus identidades.
Itongadol/Agencia AJN.- El director israelí Yuval Abraham respondió a las críticas del ministro de Cultura de Israel, Miki Zohar, quien pidió revocar su ciudadanía y la de su colega Rachel Szor por el contenido del documental “NAZA”, recientemente distinguido con el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia.
“Es importante que nuestra sociedad mire los actos que se cometieron en Gaza y escuche a los soldados que hablan en la película. Haremos todo lo posible para que el filme sea distribuido en Israel”, afirmó Abraham en declaraciones difundidas este domingo.
La respuesta del realizador se produjo después de que Zohar calificara a los directores de “despreciables” y los acusara de “traicionar al país” a raíz del reconocimiento obtenido por el documental en Venecia.
“El intenso odio hacia sí mismos de los productores, que están dispuestos a perjudicar a su patria a cambio de los aplausos de los antisemitas del mundo, es inconcebible y constituye una traición al país”, había afirmado el ministro de Cultura israelí.
Zohar agregó que, desde su cargo, actuaría para intentar revocar la ciudadanía israelí de Abraham y Szor. “Como ministro de Cultura, actuaré inmediatamente para revocar la ciudadanía israelí de estos despreciables directores por traicionar al país”, sostuvo.
Frente a esas acusaciones, Abraham centró su respuesta en el objetivo que, según los realizadores, tiene el documental: llevar al público israelí los testimonios de los militares que participaron en las operaciones en Gaza.
“Es importante que nuestra sociedad mire los actos que se cometieron en Gaza y escuche a los soldados que hablan en la película”, señaló el director, quien añadió: “Haremos todo lo posible para que el filme sea distribuido en Israel”.
La declaración se conoció menos de 24 horas después de que “NAZA” recibiera el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia, donde la película había generado una fuerte repercusión desde su estreno mundial. La producción recibió además una ovación de casi 25 minutos tras su primera proyección, una de las más prolongadas registradas en la historia del festival.
El documental fue dirigido por Abraham y Szor, dos de los realizadores de “No Other Land”, la producción israelí-palestina que obtuvo el Oscar a mejor documental en 2025. En el caso de “NAZA”, los directores trabajaron durante aproximadamente tres años y entrevistaron a 24 soldados y miembros de los servicios de inteligencia israelíes que participaron en la guerra en Gaza.
El título del documental hace referencia al término militar “naza”, utilizado como abreviatura de “daño colateral”. La producción examina, a partir de los testimonios incluidos, los mecanismos utilizados durante las operaciones militares y las consideraciones relacionadas con las posibles víctimas civiles de los ataques.
La película fue realizada bajo estrictas medidas de confidencialidad debido a la sensibilidad de su contenido. Parte de las imágenes fueron registradas durante la noche y desde distintos edificios de Tel Aviv, mientras que los testimonios de los militares constituyen uno de los principales ejes de la producción.
La controversia en torno al documental volvió a poner en el centro del debate israelí la cuestión de los límites de la crítica artística durante la guerra y la posibilidad de que producciones realizadas por ciudadanos israelíes cuestionen públicamente las acciones del Estado y de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Mientras Zohar sostiene que “NAZA” perjudica a Israel y constituye una forma de traición, Abraham defiende precisamente su difusión dentro del país y sostiene que los ciudadanos israelíes deberían tener acceso a los testimonios incluidos en la producción.
El director ya había explicado, en el contexto de la presentación de la película en Venecia, que el hecho de ser israelíes les permitió acceder directamente a personas que participaron en las operaciones militares y utilizar esa posición para investigar el funcionamiento del sistema durante la guerra.
Tras su reconocimiento en Venecia, “NAZA” continuará su recorrido internacional y tiene previstas proyecciones en otros festivales, entre ellos el Festival de Cine de San Sebastián y el Festival de Cine de Nueva York.

