Itongadol/Agencia AJN.- Un equipo de investigadores israelíes desarrolló un análisis de sangre que podría permitir la detección temprana del cáncer de pulmón de forma más rápida y económica, con una precisión superior al 90%, según un estudio publicado en la revista científica npj Precision Oncology.
La investigación fue encabezada por científicos de la Escuela de Química y del Departamento de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Tel Aviv. Los resultados mostraron que la prueba también puede diferenciar entre los dos principales tipos de cáncer de pulmón: el cáncer de pulmón de células no pequeñas y el más agresivo cáncer de células pequeñas.
A diferencia de otros métodos que dependen de la secuenciación de ADN y requieren costosas infraestructuras informáticas, los investigadores desarrollaron una «biopsia líquida» que utiliza ondas de luz para identificar la huella química del ADN libre circulante liberado por células cancerosas en el torrente sanguíneo.
El estudio fue realizado en colaboración con científicos de JaxBio Technologies, el Centro Médico Bnai Zion, el Hospital Inglés de Nazaret, el Centro Médico Sheba y la Universidad Bar-Ilan.
Según los autores, esta tecnología podría convertirse en una alternativa más rápida y económica a los métodos actuales de detección. Aunque las tomografías computadas de baja dosis siguen siendo la herramienta estándar para diagnosticar cáncer de pulmón, pueden generar falsos positivos que derivan en procedimientos médicos innecesarios.
Durante las pruebas de laboratorio, la nueva técnica superó el 90% de precisión y logró distinguir con éxito entre los dos tipos principales de cáncer de pulmón. Los investigadores señalaron además que, en el futuro, la tecnología podría utilizarse para monitorear la respuesta de los pacientes a distintos tratamientos.
Los científicos aclararon que los resultados son preliminares y que será necesario realizar investigaciones adicionales y validaciones clínicas antes de que el análisis pueda incorporarse a la práctica médica habitual. Por el momento, las tomografías de baja dosis continúan siendo el método recomendado para la detección de la enfermedad.
La detección temprana es considerada clave, ya que el cáncer de pulmón sigue siendo el más letal del mundo. Las tasas de supervivencia aumentan significativamente cuando los tumores son identificados antes de que se propaguen.
El tabaquismo continúa siendo el principal factor de riesgo, aunque la enfermedad también puede desarrollarse por contaminación ambiental, exposición a sustancias cancerígenas o predisposición genética.
Los autores sostuvieron que el objetivo no es reemplazar las herramientas diagnósticas existentes, sino complementarlas con información biológica adicional que facilite la toma de decisiones médicas.
«Queremos que los análisis de sangre para el diagnóstico del cáncer sean más accesibles, rápidos y económicos sin comprometer la precisión. En el futuro, una simple muestra de sangre podría proporcionar información que hoy requiere tecnologías mucho más complejas y costosas», señalaron los investigadores.
Actualmente, los tratamientos contra el cáncer de pulmón incluyen cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapias dirigidas, inmunoterapia o combinaciones de estas opciones, según el tipo y la etapa de la enfermedad.

