Itongadol/Agencia AJN.- Funcionarios israelíes aseguraron este jueves que Hamás habría aceptado un desarme completo en el marco de las negociaciones para avanzar hacia la próxima fase del alto el fuego en Gaza, mientras continúan los contactos mediadores en El Cairo para definir los mecanismos de implementación.
Según las fuentes, el entendimiento contempla el desmantelamiento de todo el arsenal del grupo terrorista, incluyendo armamento pesado y ligero, túneles, depósitos de armas e instalaciones de producción militar. También prevé estrictos mecanismos de supervisión y verificación para garantizar el cumplimiento de los compromisos.
“En términos prácticos, esto representa la rendición de Hamás”, afirmó uno de los funcionarios citados por medios israelíes. Otro sostuvo que el acuerdo sería “claro, detallado y sin concesiones”, y que no permitiría interpretaciones ambiguas respecto al desarme.
Desde el entorno de Hamás, sin embargo, las versiones fueron más cautelosas. Fuentes cercanas al grupo indicaron que se avanzó en una fórmula para el manejo de las armas, que incluiría la entrega y almacenamiento del armamento bajo un mecanismo acordado con los mediadores, aunque evitaron describir el proceso como una rendición o una disolución total de las capacidades militares.
Las conversaciones, impulsadas por Egipto con el apoyo de Qatar, Turquía y Estados Unidos, también abordan el futuro sistema de gobierno en Gaza, la creación de una fuerza internacional de estabilización y un eventual retiro israelí del enclave.
De acuerdo con funcionarios israelíes, cualquier repliegue militar estará condicionado al desarme completo de Hamás. “No habrá retirada sin desarme”, señaló una de las fuentes involucradas en las negociaciones, que indicó que un comité de verificación supervisará el cumplimiento de los acuerdos.
Por su parte, fuentes palestinas sostienen que el grupo mostró “flexibilidad” respecto a la cuestión de las armas y que una de las propuestas en discusión prevé que parte del armamento pesado quede almacenado en instalaciones supervisadas por un comité tecnocrático palestino, mientras la administración civil de Gaza permanezca bajo estructuras palestinas.
Las negociaciones también incluyen la continuidad de los servicios civiles mediante una administración profesional independiente y la eventual llegada de una fuerza internacional encargada de supervisar la estabilidad y el cumplimiento de los acuerdos.
Aunque las partes reportan avances significativos, persisten diferencias sobre el alcance del desarme, los mecanismos de control y el cronograma de una retirada israelí, cuestiones que siguen siendo los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo definitivo.

