Itongadol/Agencia AJN.- (Por Amir Bohbot – The Jerusalem Post) El aparato de seguridad de Israel sigue de cerca la peregrinación a Teherán, a la que asistieron líderes y altos funcionarios de organizaciones terroristas para participar en el funeral de Alí Khamenei.
Múltiples fuentes de seguridad dijeron al sitio Walla que consideran que parte de la ceremonia busca normalizar y legitimar el estatus de Mojtaba Khamenei, quien sucedió a su padre.
Mojtaba resultó gravemente herido en el ataque selectivo en el que murió su padre y, según los informes, temía asistir al funeral. Muchos otros líderes también optaron por no asistir y, en su lugar, enviaron representantes.
El aparato de seguridad del Estado judío sostiene que Irán está restableciendo gradualmente el servicio de internet debido a la presión económica. Sin embargo, las autoridades iraníes demostraron desde hace tiempo su capacidad para controlar las calles y moldear el discurso público.
A su vez, Irán también trabaja contrarreloj para restaurar sus capacidades militares y reconstruir su economía, que sigue sometida a severas sanciones. Hasta el momento, no hubo cambios en la grave situación estructural de la economía de la República Islámica, que se convirtió en la principal fuente de presión sobre el régimen.
Pese a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que no se permitirá que Irán obtenga un arma nuclear, Israel quedó al margen de las conversaciones y no participa ni directa ni indirectamente en las negociaciones. Como resultado, el aparato de seguridad israelí teme profundamente verse sorprendido por decisiones adoptadas entre Washington y Teherán.
Las FDI se preparan para una posible reanudación de los combates
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) continúan preparándose para un escenario en el que se reanuden los enfrentamientos con Irán o en el que información de inteligencia concreta revele amenazas contra el frente interno israelí que requieran una acción militar inmediata.
El jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, revisa y aprueba cada semana el plan operativo defensivo y ofensivo, mientras que la Dirección de Inteligencia Militar sigue ampliando el banco de objetivos y validando los ya existentes.
Las FDI consideran que la guerra tuvo un alto costo para Irán. No obstante, los funcionarios israelíes creen que el régimen y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) no están cerca del colapso y que ya comenzaron el proceso de recuperación.
El intenso deseo de venganza de Mojtaba Khamenei
Un alto funcionario del aparato de seguridad israelí afirmó que la principal hipótesis de trabajo es que Mojtaba Khamenei, cuyo padre «murió literalmente en sus manos», está impulsado por un intenso deseo de venganza. Según explicó, ese sentimiento no solo deriva de la humillación que el régimen iraní sufrió a manos de las FDI, sino también de la muerte de su padre.
De acuerdo con ese funcionario, quien alimenta ese deseo de venganza es el comandante del IRGC, Ahmad Vahidi, uno de los funcionarios iraníes acusados por la Justicia argentina por el atentado contra la AMIA de 1994, que reapareció públicamente durante las ceremonias fúnebres del ex líder supremo iraní, en lo que constituyó su primera aparición pública en varios meses.
Asimismo, otro alto funcionario del aparato de seguridad israelí señaló que, si Hezbollah ataca el frente interno israelí, las FDI responderán golpeando objetivos en el barrio de Dahiyeh, en Beirut.
Un escenario de ese tipo volvería a obligar a Teherán a decidir si lanza misiles contra Israel o permanece al margen.

