Itongadol/Agencia AJN.- Judah Gribetz, principal asesor del exgobernador de Nueva York, Hugh Carey, y artífice de un complejo plan que distribuyó más de mil millones de dólares en restitución a medio millón de sobrevivientes de la Shoá, falleció el viernes en su casa de Queens, Nueva York, a los 97 años.
Su hijo Sidney confirmó su muerte, según The New York Times.
Gribetz había nacido en Brooklyn el 1° de abril de 1929 y era hijo de Abraham, quien fue director ejecutivo de la Sociedad Hebrea de Préstamos Gratuitos, que ayudaba a inmigrantes judíos necesitados.
Se recibió de abogado en la Universidad de Columbia, además de hacer una maestría en la Universidad de Nueva York.
Gribetz sirvió en la Marina y más tarde ejerció la abogacía.
En 1952 se casó con Jessica Shapiro, quien lo sobrevive, así como dos hijos, dos hijas, cuatro nietos y cinco bisnietos, añadió el informe.
Gribetz fue asesor del gobernador de Nueva York, Hugh Carey, en 1975, y presidente del Consejo de Relaciones con la Comunidad Judía de Nueva York.
En 1999 fue designado por un juez federal como perito encargado de elaborar un plan para distribuir los 1250 millones de dólares que los bancos suizos habían acordado pagar para resolver una demanda colectiva que los acusaba de haberles infligido más daño a las víctimas de los nazis.
Entre el medio millón de reclamantes se encontraban personas que habían depositado dinero en bancos para protegerlo de los nazis, trabajadores esclavizados de empresas alemanas y personas cuyos bienes saqueados por los nazis fueron liquidados a través de instituciones suizas.
A Gribetz le llevó un año y medio elaborar un plan de 900 páginas que asignaba hasta 800 millones de dólares para sobrevivientes de la Shoá, con pagos ajustados a la inflación.
Los 450 millones restantes incluían a extrabajadores esclavizados y a aquellos cuyas propiedades habían sido saqueadas durante la guerra, que recibirían ayuda a través de diversos programas, según el informe.
Según The New York Times, se distribuyeron casi 1.288 millones de dólares entre más de 458.400 solicitantes.
«Intentamos lograr una solución lo más transparente y del mayor alcance posible», declaró Gribetz a The New York Times, añadiendo que el plan había sido arduo pero «muy satisfactorio».
Era conocido por trabajar largas jornadas debido a su «tendencia a expresarse con vehemencia, contundencia y dramatismo», según el informe.

