Inicio INTERNACIONALES Israel debe aprovechar las oportunidades creadas por el despertar estratégico de Japón – opinión

Israel debe aprovechar las oportunidades creadas por el despertar estratégico de Japón – opinión

Por Gustavo Beron
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Itongadol/ Agencia AJN.- Una de las transformaciones geopolíticas más importantes de nuestro tiempo está ocurriendo en Japón.

Durante casi ocho décadas después de la Segunda Guerra Mundial, Japón priorizó el crecimiento económico mientras dependía en gran medida de Estados Unidos para su seguridad. Esa estrategia funcionó notablemente bien. El país se convirtió en una potencia económica y tecnológica mundial manteniendo capacidades militares limitadas. Sin embargo, el mundo que hizo posible ese modelo está desapareciendo.

La expansión militar de China, los programas nucleares y de misiles de Corea del Norte, la invasión rusa de Ucrania y las crecientes tensiones en torno a Taiwán han obligado a Tokio a replantear su doctrina de seguridad. Desde 2022, Japón ha emprendido la transformación más significativa de su política de defensa desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

El gasto militar aumenta de forma acelerada, se incorporan nuevas capacidades, se fortalecen las estructuras de inteligencia y se centraliza la toma de decisiones estratégicas.

Japón no está abandonando sus tradiciones pacifistas. Está redefiniendo el concepto de autodefensa para adaptarse a un mundo más peligroso. Israel debería prestar especial atención a este proceso.

Aunque Japón e Israel son países muy diferentes, comparten una característica fundamental: ambos son democracias que operan en regiones dominadas o fuertemente presionadas por potencias autoritarias. Israel enfrenta a Irán y sus organizaciones aliadas, mientras que Japón se encuentra frente a China, Corea del Norte y Rusia. Ambos países también mantienen una estrecha relación con Estados Unidos, cuyas alianzas continúan siendo esenciales para la estabilidad tanto en Medio Oriente como en el Indo-Pacífico.

Esta realidad es relevante porque ambas regiones están cada vez más conectadas.

China, Rusia, Irán y Corea del Norte no forman una alianza formal, pero su cooperación se profundiza. Irán ha suministrado drones a Rusia, Corea del Norte ha apoyado el esfuerzo bélico ruso, China brinda respaldo diplomático y económico tanto a Moscú como a Teherán, mientras que Irán y Corea del Norte mantienen desde hace años vínculos en materia de tecnología misilística y evasión de sanciones.

Como resultado, lo que ocurre en Asia Oriental afecta cada vez más a Medio Oriente, y lo que sucede en Medio Oriente repercute cada vez más en Asia Oriental.

Para Japón, Irán ya no es simplemente un país de Medio Oriente y un potencial proveedor de energía. Su creciente cooperación con China, Rusia y Corea del Norte convierte a los acontecimientos en Medio Oriente en un asunto cada vez más relevante para el entorno de seguridad japonés. Al mismo tiempo, la propia región atraviesa una profunda transformación.

Israel y los países que integran los Acuerdos de Abraham están invirtiendo fuertemente en tecnologías avanzadas, logística, ciberseguridad y diversificación económica.

Un nuevo eje de cooperación

Este escenario genera una gran oportunidad.
Israel aporta una experiencia única en defensa antimisiles, lucha contra drones, ciberseguridad, integración de inteligencia y resiliencia nacional. Estas capacidades fueron desarrolladas bajo condiciones extremas, pero son cada vez más valiosas para países que enfrentan nuevas formas de guerra y competencia estratégica.

Japón, por su parte, ofrece sofisticación tecnológica, capacidad industrial, fortaleza económica y una creciente disposición a contribuir a la seguridad regional. Juntos, ambos países pueden cooperar en cuestiones que definirán el siglo XXI: infraestructura crítica, resiliencia cibernética, seguridad marítima, protección de cadenas de suministro, minerales estratégicos e innovación en defensa.

La oportunidad trasciende la relación bilateral.

Proyectos como el Corredor Económico India-Medio Oriente-Europa (IMEC) brindan un marco para conectar a India, los países del Golfo, Israel y Europa mediante redes de transporte, energía, tecnología y conectividad digital. Más que una iniciativa de infraestructura, IMEC es un proyecto estratégico diseñado para fortalecer la integración económica, asegurar cadenas de suministro y reducir la dependencia de potencias autoritarias.

Durante demasiado tiempo, la política exterior israelí se concentró casi exclusivamente en Estados Unidos, Europa y su entorno inmediato.

Esas áreas seguirán siendo fundamentales. Sin embargo, el futuro de la política global estará cada vez más influido por Asia.

Japón es una de las democracias más importantes del mundo, uno de los principales aliados de Estados Unidos y una de las mayores potencias tecnológicas del planeta. Su despertar estratégico no es un fenómeno lejano que ocurre en Asia: es una oportunidad para Israel.

Reconocer esa oportunidad a tiempo podría permitir la construcción de una de las asociaciones más importantes para Israel en las próximas décadas.

Autor: Emmanuel Navon
Fuente: The Jerusalem Post

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