Itongadol/Agencia AJN.- Las autoridades prorrusas de Crimea declararon este viernes el estado de emergencia en toda la península anexada por Rusia, tras varios días de ataques ucranianos contra infraestructura energética que provocaron cortes de electricidad, escasez de combustible y nuevas restricciones al transporte.
El gobernador de Sebastopol designado por Moscú, Mikhail Razvozhaev, anunció la medida mediante un mensaje en Telegram y explicó que permanecerá vigente hasta que la situación mejore.
Por su parte, el gobernador de Crimea impuesto por Rusia, Sergei Aksyonov, informó que la declaración facilitará los reclamos por daños materiales y permitirá agilizar los procedimientos de compensación económica.
Según Razvozhaev, el estado de emergencia permitirá a los empresarios invocar cláusulas de fuerza mayor y a los residentes solicitar indemnizaciones por los daños sufridos en equipos eléctricos a causa de los apagones programados.
Además de las ayudas económicas, la medida otorga a las autoridades facultades para restringir la libertad de circulación.
Durante la última semana, Crimea sufrió cortes rotativos de energía después de que ataques aéreos ucranianos alcanzaran instalaciones clave de la red eléctrica. Las autoridades pidieron a la población reducir el consumo mientras continúan las tareas de reparación.
Razvozhaev señaló que la inestabilidad del suministro eléctrico también afectó la presión del agua en distintas zonas de Sebastopol, sede de la Flota rusa del Mar Negro. Aseguró que el servicio volverá a la normalidad una vez que se estabilice la red energética.
En paralelo, el transporte marítimo de pasajeros en la bahía de Sebastopol fue suspendido el viernes por la mañana, aunque las autoridades no explicaron los motivos de la decisión.
También se registraron importantes restricciones en el puente de Kerch, que conecta Crimea con territorio ruso. Más de 2.000 vehículos quedaron atrapados en largas filas, con tiempos de espera cercanos a las cinco horas.
Si bien las autoridades no detallaron las causas de las demoras, Ucrania ha atacado repetidamente esta infraestructura desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
A comienzos de la semana, las autoridades de Crimea anunciaron además que reducirán a la mitad los servicios ferroviarios entre la península y Rusia durante las próximas dos semanas, pasando de 14 a 7 trenes diarios. Los pasajeros deberán completar parte del trayecto mediante servicios de autobús.
En las últimas semanas, Ucrania intensificó los ataques con drones de alcance medio contra camiones militares y cisternas de combustible que abastecen a Crimea desde el norte, provocando escasez local de gasolina.
Aunque la península mantiene una conexión directa con Rusia a través del puente de Kerch, los ataques ucranianos llevaron a Moscú a restringir su uso para el transporte de cargas peligrosas, incluido el combustible, obligando a depender de rutas terrestres alternativas.
El impacto económico ya comienza a sentirse en una región cuya actividad depende en gran medida del turismo. El diario ruso Kommersant informó que las reservas hoteleras en Crimea registraron una fuerte caída y que las cancelaciones aumentaron cerca de un 88% en comparación con el año pasado.

