Itongadol/Agencia AJN.- Sistemas Elbit presentó un potente cañón láser desmontable, diseñado para interceptar objetivos aéreos y terrestres desde helicópteros de combate mediante un haz concentrado.
El sistema se encuentra en desarrollo como parte de una inversión conjunta con el Ministerio de Defensa. Aún no se han publicado el cronograma ni el presupuesto, pero se estima que la solución estará lista antes que el arma láser prevista para aviones de combate.
Elbit ya le suministra el láser al sistema Or Eitan del ministerio y Rafael y es prácticamente la única fabricante del mundo de láseres aerotransportados.
Si este proyecto se consolida como un sistema operativo, podría situar a la industria de defensa israelí a la vanguardia mundial en el sector de armas energéticas y otorgarle a Israel una capacidad única que no existe en otro lugar.
Un láser es una fuente de luz altamente concentrada. Cuando un haz de alta potencia impacta un objetivo y permanece enfocado en él varios segundos, eleva la temperatura del punto de impacto a miles de grados, provocando fallas estructurales o la destrucción de componentes clave.
El avance tecnológico actual se basa en la combinación de múltiples fibras láser en un único haz potente y la miniaturización del sistema para su instalación en helicópteros y aviones de combate.
La «cápsula» desmontable alberga el láser, el sistema de guiado, la refrigeración y las baterías. En su extremo se encuentra el cabezal de puntería, que dirige el haz con precisión mediante espejos.
Oded Ben David, subdirector de Tecnología Electro-Óptica en la División de Inteligencia y Guerra Electrónica de Elbit, explicó que la actual madurez de las armas láser es posible gracias a que «la tecnología que se ha desarrollado a nivel mundial es la tecnología láser de fibra óptica».
Según él, en lugar de un único láser de gran tamaño, el sistema se compone de numerosas unidades láser conectadas entre sí para formar un potente haz: «Los láseres que utilizamos en el sector de defensa están compuestos por muchos láseres. Cada uno tiene una potencia superior a mil vatios y los llamamos amplificadores. Si se necesitan 10 kilovatios, se utilizan 10 amplificadores, y si se necesitan 100 kilovatios, se utilizan 100 amplificadores».
El desarrollo de un láser aerotransportado de alta potencia es considerado uno de los retos tecnológicos más complejos del mundo de la defensa. El proyecto requiere la integración de expertos en láser, sensores, algoritmos e inteligencia artificial.
Entre los retos se incluyen el enganche preciso a objetivos en movimiento, la estabilización del haz, la disipación del calor y la miniaturización del sistema.
«Cuando comprás un láser para una fábrica, no te importa si es grande. Tenemos que seguir minimizando el tamaño, asegurándonos de que sea pequeño, sobre todo si queremos usarlo a gran altura. Cada gramo y cada centímetro cúbico cuentan”, afirmó Ben David.
La principal ventaja del láser aerotransportado es que opera por encima de la mayoría de las capas de aire que interfieren con el haz.
Cerca del suelo, el calor, la humedad y las corrientes de aire crean turbulencias que dispersan el haz y reducen su eficacia. A gran altura el aire es más estable, por lo que el haz mantiene mejor su potencia y precisión a larga distancia.
«Con un sistema terrestre se sufren mucho las turbulencias. En cuanto se asciende al cielo, la situación mejora considerablemente», explicó.
Contrariamente a lo que podría pensarse, el sistema láser para helicópteros no es una versión reducida del sistema para aviones de combate, sino un sistema independiente.
Se presume que la solución para helicópteros estará operativa antes porque integrar un láser a un avión de combate es más complejo en términos de peso, volumen y condiciones de vuelo.
Ambos sistemas aún están en desarrollo, pero Elbit considera a los helicópteros una plataforma prometedora para interceptar drones y otras amenazas aéreas mediante armas láser.
La principal amenaza que se debate en el sector de la seguridad es el mundo de los drones y los misiles de crucero.
Ben David describió una realidad en la que los helicópteros y los aviones de combate se ven obligados a perseguir drones y lanzarles municiones costosas: «Hoy vemos helicópteros persiguiendo todo tipo de drones. En el futuro, todo eso se sustituirá por algo que no costará nada. Una vez adquirido el sistema, el costo operativo es mínimo. Se trata de disparar fotones de luz».
Al igual que con el láser terrestre, la principal ventaja es superar la brecha económica entre un dron barato y un interceptor costoso: «Tenemos que romper la absurda ecuación económica de que por cada dron que cuesta unas decenas de miles de dólares se dispara un misil que cuesta muchas veces más. Es una locura. Las armas de energía permiten equilibrar la ecuación económica».

