Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que las operaciones militares de Israel en Siria y el Líbano han alcanzado un nivel que también supone una amenaza para Turquía y afirmó que lo que calificó como la “agresión” israelí debe ser detenida.
Durante un discurso ante legisladores en el Parlamento turco, Erdogan sostuvo que las acciones de Israel representan un peligro para toda la región e incluso para el resto del mundo.
“El comportamiento agresivo de Israel debe ser frenado”, afirmó el mandatario, quien también denunció presuntas iniciativas impulsadas por Jerusalem para desestabilizar la región del Mediterráneo.
Erdogan advirtió además que “nadie debería embarcarse en aventuras” ni sumarse a lo que describió como el “barco de las travesuras” de Israel. Asimismo, aseguró que cualquier medida que viole los derechos de Turquía o de los turcochipriotas recibirá una respuesta “clara y contundente” por parte de Ankara, aunque no especificó a qué situación se refería.
Por su parte, Israel sostiene que sus operaciones en el sur del Líbano tienen como objetivo impedir la actividad militar de Hezbollah y neutralizar amenazas contra su población. Las autoridades israelíes argumentan que las acciones están permitidas bajo los términos del acuerdo de alto el fuego vigente.
En Siria, Israel llevó a cabo cientos de ataques contra objetivos militares tras la caída del régimen de Bashar al-Assad, aunque en los últimos tiempos también ha mantenido contactos y un diálogo sin precedentes con las nuevas autoridades sirias.
Las declaraciones de Erdogan se producen pocos días después de que el ministro del Interior turco afirmara que Turquía logrará algún día la “liberación” de Jerusalem y prometiera restaurar el control turco sobre la ciudad, que formó parte del Imperio Otomano durante siglos.
Esos comentarios provocaron una dura respuesta del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, que señaló que “el Imperio Otomano ya no existe” y que Jerusalem “seguirá siendo la capital eterna de Israel”.
Las relaciones entre Israel y Turquía, que durante años fueron consideradas unas de las más estrechas entre el Estado judío y un país de mayoría musulmana, se deterioraron significativamente en los últimos años y especialmente desde el inicio de la guerra desencadenada por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Desde entonces, Erdogan se convirtió en uno de los líderes internacionales más críticos de Israel. El presidente turco acusó reiteradamente a Israel de cometer crímenes de guerra, respaldó las órdenes de arresto emitidas por la Corte Penal Internacional contra dirigentes israelíes y pidió a las Naciones Unidas que evaluara medidas más duras contra el Estado judío.
Además, Turquía continúa recibiendo a dirigentes de Hamás en su territorio. Erdogan ha definido a miembros de la organización terrorista como “luchadores por la libertad”, mientras que Ankara suspendió el comercio bilateral con Israel y las aerolíneas turcas dejaron de operar vuelos hacia el país.

