Itongadol/Agencia AJN.- La administración Trump en Washington está considerando un plan para transferir activos iraníes congelados a sus aliados en el Golfo Pérsico, con el objetivo de financiar la reparación de los daños causados (y que probablemente se causarán) por los ataques iraníes.
Esta medida se percibe como un giro drástico en la política exterior, que convierte los fondos que Teherán exige como parte de un acuerdo de paz en un «fondo de compensación» por los daños de guerra.
Antecedentes, implicaciones y países involucrados:
¿Cuál es la intención?
Cobrar la «factura de guerra» a Irán: en lugar de permitir que Irán reciba miles de millones de dólares en el marco de las negociaciones de alto el fuego, Estados Unidos busca compensar los costos de los daños que Irán causó a la infraestructura regional.
Crear un mecanismo disuasorio: la intención es utilizar los activos no solo para reparar los daños pasados, sino también como herramienta para financiar la reparación de daños futuros, imponiendo así un costo económico directo a cualquier nuevo ataque iraní.
Presión en las negociaciones: la medida busca socavar la principal exigencia de Irán de la liberación inmediata de aproximadamente 24 mil millones de dólares como condición para un acuerdo de paz.
Importancia y alcance económico
Activos en riesgo: el Departamento del Tesoro de Estados Unidos está examinando el uso de activos que incluyen efectivo en cuentas congeladas, así como activos físicos como petroleros confiscados.
Evaluación de daños: el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Basnet, instuyó a un equipo de profesionales para evaluar la magnitud de los daños, estimados en aproximadamente 58 mil millones de dólares solo en infraestructura energética regional.
Un revés para las negociaciones: esta medida podría complicar o paralizar las frágiles conversaciones de alto el fuego entre Washington y Teherán, ya que elimina la ventaja económica que Irán esperaba obtener.
¿Qué países recibirán los fondos?
El plan se centra en aliados clave de Estados Unidos en el Golfo que han sido afectados por ataques iraníes con misiles y drones:
Kuwait y Baréin (que han sufrido ataques importantes recientemente).
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (en su infraestructura energética).
¿Cuál es la respuesta de Irán?
Irán se opone firmemente, alegando que la liberación de los activos es una «prueba de credibilidad estadounidense». Altos funcionarios iraníes han dejado claro que no habrá acuerdo de paz sin la liberación total de los 24 mil millones de dólares congelados, y han advertido que la medida estadounidense constituye un serio obstáculo para la continuación de las conversaciones.
¿Podría Israel beneficiarse también de este dinero?
En esta etapa, los informes se centran en los estados del Golfo y la reconstrucción de las infraestructuras energéticas y de transporte dañadas en la región. Sin embargo, en el debate público en Israel y en las redes sociales, ya se plantearon interrogantes sobre una compensación similar para Israel por los daños causados por la guerra. Legalmente, Estados Unidos está estudiando «todas las facultades disponibles» para transferir los activos, y tal decisión podría sentar un precedente que permitiría futuras reclamaciones de compensación por daños también en Israel, pero por el momento no existe ninguna declaración oficial que incluya a Israel en este fondo de reconstrucción específico.

