Roberto Carlos insistió en que no sabe por qué le expulsaron. «No me di cuenta de haberle empujado. Nos acercamos cuatro o cinco jugadores a protestarle por una falta pitada en contra de nosotros. Yo me acerqué a levantar a Deco y en eso Rivaldo, que estaba detrás de mí, me empuja y me tira, pero en ningún momento soy consciente de haber tocado al árbitro en el pecho. Fue todo en una fracción de segundo». Roberto Carlos terminó con una petición: «Siempre he sido correcto y ahora necesito ayuda. Si me suspenden, espero que sea sólo por un partido».
En el Real Madrid, de puertas afuera, existe el convencimiento de que al jugador le sancionarán con uno o dos partidos con su selección, pero en ningún caso con el club. Florentino Pérez apeló ayer como atenuante a la «trayectoria ejemplar en diez años como profesional de Roberto Carlos, dentro y fuera del terreno de juego».
El árbitro, ya en España, pues es el que pitará el España-Armenia en León mañana, explica en el acta que el jugador «me golpeó en el hombro de forma intencionada». En una entrevista al diario israelí «Maariv», Yefet carga contra los brasileños. «Los sudamericanos vieron un juez israelí joven y quisieron comprobar si me mantenía firme ante sus presiones. Como arbitro no me importa quién esté delante, sea Roberto Carlos o un futbolista de Israel. Estoy habituado a los futbolistas molestos por los de mi Liga.»
La sanción queda ahora en manos del Comité de Disciplina de la FIFA, que actuará de oficio en los próximos días. Brasil no tiene previsto partidos amistosos. Sus próximos compromisos son los ya oficiales de la Copa Confederación, que se juega en junio.Fte La Vanguardia

