Itongadol/Agencia AJN.- El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó en un informe enviado al Congreso que la Autoridad Palestina continúa realizando pagos a terroristas y a sus familias, pese a haber prometido el fin del polémico sistema conocido como “pay for slay” (“pago por matar”).
Según el reporte, la Autoridad Palestina desembolsó un total de 156 millones de dólares: 126 millones destinados a terroristas palestinos —incluidos aquellos liberados de cárceles israelíes— y otros 30 millones a familias de atacantes fallecidos durante la comisión de atentados.
“El organismo continúa proporcionando un sistema de compensación en apoyo al terrorismo mediante nuevos mecanismos y bajo un nombre diferente”, señaló el Departamento de Estado. El informe se basó en información proporcionada por Israel, organizaciones no gubernamentales y fuentes abiertas.
El documento sostiene que, aunque el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, anunció modificaciones en el sistema de asistencia social para convertirlo en un esquema basado en necesidades económicas y no en la duración de las condenas, los pagos y beneficios continuaron efectuándose.
La legislación estadounidense conocida como la Ley Taylor Force, aprobada en 2018, impide a Washington entregar ayuda económica directa a Ramallah mientras continúe este tipo de financiamiento y no se eliminen las expresiones oficiales de apoyo al terrorismo.
El informe también remarca que la continuidad de estos pagos se produce en medio de una profunda crisis económica en Judea y Samaria. Según medios israelíes, hospitales palestinos enfrentan amenazas de huelga luego de que la Autoridad Palestina redujera salarios y mantuviera recortes presupuestarios.
Además, el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, informó esta semana que Israel descontó alrededor de 590 millones de shekels de fondos destinados a la Autoridad Palestina para cubrir deudas y montos equivalentes al dinero transferido a terroristas.
El reporte estadounidense también citó declaraciones de funcionarios palestinos consideradas de apoyo al terrorismo, contenidos antisemitas detectados en el sistema educativo palestino y homenajes oficiales a terroristas liberados.
En febrero, el ministro de Finanzas palestino, Estephan Salameh, había declarado: “No abandonamos a ningún palestino, ya sean prisioneros, familias de mártires o heridos. Es una cuestión fundamental”. Para Washington, esa afirmación constituye otra prueba de que Ramallah no cumplió con los requisitos exigidos para recuperar la asistencia financiera estadounidense.
Por su parte, el instituto Palestinian Media Watch aseguró haber rastreado pagos de la Autoridad Palestina a terroristas no solo en Judea y Samaria, sino también en Jordania, Siria y el Líbano.
“Hasta que la Autoridad Palestina deje de recompensar terroristas y declare abiertamente que quienes asesinan civiles israelíes son terroristas y no héroes, cualquier conversación sobre reformas es pura deshonestidad”, afirmó Itamar Marcus, fundador de la organización.

