Itongadol/Agencia AJN.- El Servicio de Emergencias Médicas de Israel (Magen David Adom -MDA-) informó este martes por la mañana que ocho personas resultaron levemente heridas como resultado del último ataque con misiles balísticos lanzado por Irán contra el centro del país.
El MDA detalló que los ocho resultaron heridos por las explosiones provocadas por las submuniciones.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés), por su parte, señalaron que el misil probablemente llevaba una ojiva con municiones de racimo, que dispersa submuniciones sobre una amplia zona.
Se registraron impactos en Bnei Brak, Ramat Gan y Petah Tikva, y las imágenes mostraron varios autos incendiados como resultado de los impactos.
Las municiones de racimo se abren en el aire y dispersan decenas de pequeñas bombas o submuniciones sobre una amplia zona, lo que aumenta el área afectada por el ataque.
Algunas de estas submuniciones no explotan al impactar y pueden quedar en el terreno como explosivos sin detonar, representando un riesgo adicional para la población civil.
Los expertos aseguran que este tipo de armamento es especialmente difícil de interceptar, ya que una vez que el misil se abre en el aire y libera las submuniciones, estas se dispersan y resultan mucho más difíciles de neutralizar individualmente incluso para sistemas avanzados de defensa antimisiles.
Debido a la dispersión de las submuniciones, un solo misil puede provocar impactos en varios puntos dentro de un radio de varios kilómetros, lo que obliga a los equipos de emergencia a responder simultáneamente en múltiples lugares.
Desde el inicio de la escalada entre Israel y Estados Unidos contra Irán el 28 de febrero, la República Islámica lanzó cientos de misiles contra el Estado judío, muchos de ellos equipados con ojivas de racimo que provocaron víctimas y daños en zonas urbanas.

