Itongadol/Agencia AJN.- La televisión estatal iraní informó que ha finalizado la reunión en Mascate, la capital de Omán, entre los Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear de Teherán.
El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Aragchi, declaró a la prensa que las conversaciones fueron «positivas» y que las partes acordaron continuar las negociaciones.
Aún están por decidirse la fecha y el lugar de la próxima ronda, señaló.
Aragchi afirmó que las partes están trabajando para fomentar una confianza mutua y que si esta tendencia continúa, podrá definirse un marco más claro para las negociaciones.
Aún no se conoce la postura norteamericana.
Irán y los Estados Unidos iniciaron esta nueva ronda de negociaciones de alto nivel en un intento por encauzar el diálogo diplomático bilateral en medio de fuertes desconfianzas mutuas y advertencias cruzadas.
Las conversaciones se desarrollaron en la capital del sultanato, que actúa como mediador entre ambas partes.
La delegación iraní estuvo encabezada por Araghchi, mientras que el equipo estadounidense fue liderado por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y el asesor Jared Kushner.

Minutos antes del inicio formal de las conversaciones, el primero advirtió que Teherán estaba preparado para defender sus intereses frente a lo que calificó como “exigencias excesivas o aventuras” de Washington.
Según medios iraníes, el jefe de la diplomacia iraní les había transmitido a las autoridades omaníes que su país adoptaría una estrategia basada en la diplomacia, pero con el objetivo claro de garantizar sus intereses nacionales y su capacidad de defensa.
Sin embargo, aproximadamente 90 minutos después del comienzo de las conversaciones, un convoy que se presume trasladaba a los representantes estadounidenses abandonó el palacio ubicado en las afueras de Mascate. Hasta el momento no hubo comentarios oficiales por parte de los Estados Unidos sobre los motivos de esa salida.
Fuentes indicaron que funcionarios iraníes se encontraban en el lugar antes de la llegada de la delegación estadounidense, lo que reforzaría la percepción de un inicio tenso y con diferencias marcadas.

