Inicio ISRAEL Análisis. Israel se prepara para un acuerdo con pocas posibilidades mientras Irán y EE. UU. confirman conversaciones solamente nucleares en Omán

Análisis. Israel se prepara para un acuerdo con pocas posibilidades mientras Irán y EE. UU. confirman conversaciones solamente nucleares en Omán

Por IG
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Itongadol/Agencia AJN (Por Lior Ben Ari e Itamar Eichner/Yedioth Ahronoth).- Irán y los Estados Unidos mantendrán mañana conversaciones en Omán tras días de incertidumbre. Teherán insiste en que las negociaciones se centren exclusivamente en la cuestión nuclear, una postura que ha profundizado las preocupaciones israelíes y ha provocado una reunión anticipada del gabinete político y de seguridad israelí.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, anunció anoche que las conversaciones comenzarían a las 10, hora local, en Mascate. En un posteo en X le agradeció a Omán por organizar la reunión y señaló que Irán no ampliaría la agenda más allá de los asuntos nucleares. Funcionarios estadounidenses confirmaron posteriormente que las conversaciones se llevarían a cabo según lo programado.

Un alto funcionario de la Casa Blanca dijo a Al Jazeera que los planes para la reunión estaban nuevamente en marcha tras la presión de líderes árabes y musulmanes. La confirmación se produjo después de que informes en los Estados Unidos sugirieran que las conversaciones se habían cancelado, para luego ser revertidos horas después.

En el contexto de los acontecimientos diplomáticos, el gabinete político y de seguridad de Israel fue convocado antes de lo previsto en la Oficina del Primer Ministro en Jerusalem. La discusión, adelantada del domingo, se centra en la reanudación de las negociaciones y sus implicancias para la seguridad de Israel. Los funcionarios israelíes siguen considerando que las posibilidades de alcanzar un acuerdo son escasas debido a brechas fundamentales entre las partes.

El presidente (estadounidense) Donald Trump dijo en una entrevista transmitida por NBC que Teherán todavía estaba negociando, pero advirtió que el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, debería estar «muy preocupado». Trump afirmó que Estados Unidos había identificado esfuerzos iraníes para establecer una nueva instalación nuclear y emitió una contundente advertencia contra dicha actividad.

En Teherán, funcionarios intentaron proyectar una imagen de normalidad y reiteraron que Irán no cederá ante la presión estadounidense. La agencia de noticias Tasnim, con sede en Teherán y afiliada al régimen, afirmó que los Estados Unidos e Israel finalmente aceptaron la firme insistencia de Irán de volver al marco de negociaciones anterior.

Analistas militares y de inteligencia israelíes afirman que la disputa central sigue vigente. Irán se niega a discutir su programa de misiles balísticos, al que considera un pilar central de su defensa, mientras que los Estados Unidos e Israel consideran a los misiles una amenaza estratégica. Los funcionarios israelíes siguen argumentando que sin abordar el tema de los misiles, cualquier acuerdo nuclear le otorgaría a Irán una importante ventaja militar.

El analista militar israelí Ron Ben-Yishai escribió que, en esta etapa, no hay nada fundamentalmente nuevo en las conversaciones aparte del hecho de que Khamenei no le ha otorgado a Araghchi la autoridad para llevar a cabo negociaciones sustantivas. Según Ben-Yishai, se espera que el ministro de Asuntos Exteriores iraní reitere las posturas establecidas por Teherán y exprese una apertura limitada a debatir una propuesta estadounidense planteada en rondas anteriores para formar un consorcio regional de enriquecimiento de uranio, con Irán como uno de sus miembros.

Irán también podría estar dispuesto a discutir una reducción significativa de sus reservas de uranio altamente enriquecido, incluyendo la dilución de una parte y la transferencia de otra para una custodia extranjera, probablemente Rusia, según evaluaciones israelíes.

El posteo de Araghchi se produjo poco después de que funcionarios estadounidenses confirmaran a Reuters y AFP que las conversaciones continuarían en Omán. Medios iraníes informaron más tarde que Araghchi discutió los acontecimientos mediante llamadas telefónicas con sus pares de Egipto, Omán y Qatar.

Si las conversaciones se desarrollan según lo descrito, celebrarlas en Omán constituiría lo que The Wall Street Journal describió como una «pequeña victoria táctica» para Teherán. Los informes iniciales indicaban que las conversaciones se llevarían a cabo en Turquía con la presencia de representantes de los países árabes, pero versiones posteriores sugirieron una reunión directa entre los colaboradores de Trump Steve Witkoff y Jared Kushner y el ministro de Asuntos Exteriores iraní.

Irán ha dejado en claro que las negociaciones abordarán únicamente su programa nuclear, incluyendo su arsenal de uranio enriquecido, estimado en unos 400 kilogramos. Teherán ha rechazado cualquier discusión sobre futuros límites de enriquecimiento, misiles balísticos o su actividad regional.

El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que si Irán quiere que las conversaciones conduzcan a algo significativo, estas deben incluir cuestiones adicionales, entre las que destacó el programa de misiles balísticos de Irán, la financiación de organizaciones terroristas en la región y el trato que Teherán le da a su propia población. Irán ha rechazado las tres demandas.

Rubio declaró posteriormente que Estados Unidos está dispuesto a reunirse el viernes si Irán desea seguir adelante. En una conferencia de prensa, no confirmó los informes sobre un cambio de sede, pero afirmó que, al parecer, Irán se había negado a mantener las conversaciones en Turquía antes de exigir su traslado a Mascate.

Funcionarios israelíes afirmaron que Estados Unidos le ha pedido a Israel que se abstenga de emprender acciones militares unilaterales mientras se lleven a cabo conversaciones. La coordinación entre ambos países es descrita como excepcionalmente estrecha, y altos funcionarios israelíes señalaron las frecuentes visitas de oficiales militares y de inteligencia entre Washington y Jerusalem.

Esta semana, Witkoff se reunió durante más de tres horas con el primer ministro Benjamin Netanyahu y altos funcionarios de defensa, quienes le presentaron información de inteligencia actualizada sobre los programas nuclear y de misiles de Irán. Los funcionarios israelíes también compartieron con él información sobre la represión interna durante la última ola de protestas en Irán.

Netanyahu delineó las líneas rojas de Israel para cualquier acuerdo, incluyendo el enriquecimiento cero de uranio, la retirada de las reservas de uranio enriquecido de Irán de su territorio, la suspensión del programa de misiles y el fin del apoyo iraní a sus intermediarios regionales. Funcionarios israelíes afirmaron que Estados Unidos conoce las posiciones de Israel y no subestima los desafíos que plantea Teherán.

A pesar de la renovada diplomacia, las evaluaciones israelíes se mantienen cautelosas. Los funcionarios siguen advirtiendo que, sin límites vinculantes al enriquecimiento, los misiles y la actividad regional, Irán podría utilizar las negociaciones para ganar tiempo, dejando las opciones militares firmemente sobre la mesa.

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