Itongadol/Agencia AJN.- El comandante del Comando Central de Estados Unidos, Brad Cooper, habló con el jefe del Estado Mayor, teniente general Eyal Zamir, sobre la coordinación defensiva entre ambos países, en caso de un ataque estadounidense contra Irán que provoque lanzamientos de misiles balísticos hacia el territorio del Estado de Israel.
La tensión y el estado de alerta respecto a Irán continúan, pero según una fuente israelí no está claro qué decidirá el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un ataque que sigue estando sobre la mesa.
En los próximos días se espera que el ejército estadounidense acumule más fuerzas en la región de Medio Oriente.
También se prevé que la reunión del gabinete de hoy trate sobre Irán y no solo sobre Gaza.
El jefe del Estado Mayor, Zamir, dijo en conversaciones a puerta cerrada: “No se ha fijado una fecha para un ataque estadounidense contra Irán y todo está en la cabeza del presidente (Trump). Desde nuestro punto de vista, todo es posible”.
La tensión en la región aumenta a medida que continúan las protestas en Irán. El periódico The New York Times informó que el líder supremo, Ali Jameneí, ordenó al Consejo Supremo de Seguridad Nacional el 9 de enero reprimir las protestas en Irán “por todos los medios necesarios”.
También se informó, citando a altos funcionarios iraníes, que las fuerzas de seguridad fueron enviadas con órdenes de “disparar a matar” y no mostrar ninguna compasión.
Mientras tanto, datos publicados de madrugada revelaron la magnitud de la masacre que el régimen iraní lleva a cabo contra los manifestantes, y señalan una enorme brecha entre los informes oficiales de Teherán y la realidad sobre el terreno.
La organización de derechos humanos HRANA, que opera desde Estados Unidos y sigue de cerca lo que ocurre en la república islámica, publicó un informe actualizado que busca arrojar luz sobre el costo humano de la represión de las protestas. Según los datos de la organización, el número de muertos confirmados asciende a 5.459 personas, la gran mayoría de ellas manifestantes.
Sin embargo, esto es solo la punta del iceberg: la organización señala que hay más de 17 mil muertes adicionales que actualmente están bajo investigación. Al ponderar los datos, la organización estima que el total de muertes relacionadas con la represión de las protestas llega a unas 22.490 personas.

