En su alocución ante casi un centenar de miembros de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) congregados en Ramala, y observadores de Naciones Unidas y de la Unión Europea (UE), Arafat reiteró su «compromiso con la paz con Israel. Una decisión estratégica para nuestro pueblo de la que no podemos retractarnos».
«He aceptado -dijo- la creación del cargo de primer ministro para continuar y completar el proceso de reforma que me ha sido exigido, y he propuesto a Mahmud Abas (Abu Mazen) ante el Comité Ejecutivo de la OLP. Espero que vosotros lo ratifiquéis».
Apeló a la OLP como único representante del pueblo palestino, de los 3,6 millones que viven en los territorios, como de los mas de cinco millones de la diáspora y aludió a la propuesta de Egipto para que las facciones armadas palestinas cesen los ataques contra objetivos israelíes.
«Llamo a todas las facciones sin excepción, sin excepción, sin excepción -dijo tres veces Arafat- a respetar el plan egipcio».
Durante su intervención el veterano líder palestino mostró buen humor y bromeó varias veces, no sin antes recitar varios versículos del Corán, aunque se mostró preocupado por la probable guerra contra Irak.
«Israel es el principal instigador de la guerra contra Irak, desea la guerra para poder explotarla y ocupar todos los territorios palestinos», afirmó.
El presidente palestino advirtió de que «Oriente Medio se enfrenta a una gran amenaza contra su seguridad y estabilidad, especialmente de nuestros hermanos de Irak y el pueblo palestino».
Reiteró su rechazo a la operación «terrorista» del 11 de septiembre contra Estados Unidos, «lo consideramos un acto terrorista general contra civiles».
Sin embargo, subrayó que tras el 11 de septiembre «Israel empezó a explotar esos acontecimientos para llevar a cabo escalada de violencia contra los palestinos y expandir los asentamientos».
Acusó a Israel de llevar a cabo una «guerra racista de extinción masiva, de intentar convertir la resistencia legítima del pueblo palestino en algo negativo» y al Ejército israelí de «emplear métodos prohibidos internacionalmente en sus agresiones».
«Quiero saber -preguntó- si la prohibición de Israel de celebrar elecciones palestinas enero no es una violación de la democracia».
Poco antes de la intervención de Arafat, el presidente del Parlamento palestino, Ahmed Qurea (Abu Alá) advirtió en referencia a la posible guerra contra Irak que «estamos en vísperas de un terremoto, pero el mundo mantiene los ojos cerrados a lo que está pasando en los territorios».
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