Según indicó el diario ‘Haaretz’ en su edición electrónica, en el Likud también existe cierto malestar debido a la concesión a Sharansky de una cartera relacionada con la espinosa cuestión de Jerusalén, antes incluso de haber cerrado la coalición de Gobierno. También consideran que el gesto contradice la intención de Sharon de limitar el número de ministerios en su próximo gabinete.
Según informa el diario ‘Haaretz’ en su edición electrónica, altos dirigentes del Likud se entrevistaron ayer con el ‘número dos’ de Sharansky, Yuli Edelstein, para ofrecer a este partido un acuerdo de fusión, más completo que un simple acuerdo de coalición de Gobierno. La ‘absorción’ fue propuesta por Sharon en una conversación telefónica con Sharansky la semana pasada.
Desde entonces, se multiplicaron las reuniones en el seno del Yisrael B’aliyah, ya que muchos militantes discrepaban de la opinión de la dirección del partido –favorable a la fusión tras los pobres resultados de las legislativas–, y se mostraban convencidos de que en las próximas elecciones municipales aumentaría el número de votos.
En cuanto a los laboristas, que sufrieron una estrepitosa derrota en los comicios, siguen negándose a unirse a Sharon. Su jefe de filas, Amram Mitzna, se entrevistó hoy también con el presidente Katsav, al que reiteró que no tiene la intención de mantener negociaciones con el Likud para la formación de un Gobierno de unidad nacional a menos que Sharon adopte su agenda política.
Asimismo, Mitzna señaló que, según la información que obra en su poder, no ha habido contactos entre el ex ministro de Asuntos Exteriores Simon Peres –quien formó parte del anterior Ejecutivo dirigido por el Likud– y altos cargos del partido de Sharon. Peres es el único dirigente laborista que sigue apostando por un gobierno de unidad nacional.

