Itongadol.- El primer ministro Benjamin Netanyahu destacó que ha cumplido su promesa de frenar la creación de un Estado palestino, durante una visita al asentamiento de Ofra, en Cisjordania, en el marco de la conmemoración del 50 aniversario de su fundación.
En su discurso, Netanyahu recordó que estuvo en ese mismo lugar hace 25 años y que entonces se comprometió a garantizar la permanencia de Israel en la zona y a impedir cualquier intento de establecer un Estado palestino. “Dije que haríamos todo lo posible para asegurar nuestra permanencia en la Tierra de Israel, para evitar la creación de un Estado palestino, para frustrar los intentos que existían entonces —y que lamentablemente aún existen— de intentar desarraigarnos de aquí. Gracias a Dios, lo que prometí, lo cumplimos”, aseguró.
El mandatario subrayó que Israel enfrentó múltiples presiones internas y externas para ceder en su posición. “Hubo presiones dentro de casa, presiones desde el extranjero, una serie de presidentes estadounidenses que querían desarraigarnos y establecer un Estado palestino aquí. Nosotros nos mantuvimos firmes juntos. Cumplimos la promesa de las generaciones”, dijo Netanyahu, en un mensaje que buscó transmitir continuidad histórica entre los compromisos de los fundadores del movimiento sionista y las políticas actuales de su gobierno.
La visita de Netanyahu a Ofra se produce en un momento en el que la cuestión del futuro político de Cisjordania y la posibilidad de un Estado palestino vuelve a ser tema de debate internacional. Diversos gobiernos y organismos internacionales han señalado en reiteradas ocasiones que la expansión de los asentamientos israelíes constituye un obstáculo central para una solución de dos Estados. Sin embargo, Netanyahu ha reiterado de manera consistente que bajo su liderazgo Israel no permitirá la creación de un Estado palestino independiente en los territorios en disputa.

Ofra, fundado en 1975, es uno de los asentamientos más antiguos y emblemáticos de Cisjordania. Para muchos israelíes representa la consolidación de la presencia judía en la región, mientras que para los palestinos simboliza la ocupación y la fragmentación territorial que complica sus aspiraciones nacionales. La conmemoración de su medio siglo de existencia se convirtió en una plataforma para que Netanyahu reafirmara su narrativa política frente a una audiencia que comparte su rechazo a un Estado palestino.
Las palabras del primer ministro fueron interpretadas también como un mensaje hacia la comunidad internacional, en un momento de creciente tensión diplomática. Estados Unidos, la Unión Europea y países árabes moderados han insistido en que la única salida viable al conflicto es la solución de dos Estados. Netanyahu, en cambio, refuerza con actos como este que su visión pasa por garantizar el control israelí en Cisjordania, incluso bajo crecientes cuestionamientos externos y protestas internas.
El discurso en Ofra refleja además la estrategia de Netanyahu de apoyarse en los sectores más nacionalistas y religiosos de la sociedad israelí, que rechazan cualquier concesión territorial. Al reivindicar que ha logrado resistir décadas de presión internacional, busca mostrarse como el garante de la seguridad y la continuidad histórica de Israel frente a lo que describe como amenazas existenciales.
Con esta visita y sus declaraciones, Netanyahu no solo celebró el aniversario de un asentamiento emblemático, sino que envió un mensaje claro: bajo su liderazgo, Israel seguirá firme en impedir la creación de un Estado palestino, manteniendo el control en Cisjordania y reforzando el vínculo entre el presente político y lo que definió como “la promesa de las generaciones”.

