Itongadol.- Miles de israelíes participaron este domingo en una protesta nacional sin precedentes para exigir la liberación de los 50 rehenes que permanecen en Gaza desde hace casi dos años. Las manifestaciones bloquearon carreteras, afectaron el transporte ferroviario y derivaron en la detención de al menos 32 personas, mientras crece la tensión entre familiares de los cautivos y el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Itongadol.- Israel vivió este domingo una jornada de movilización masiva bajo la consigna de la “Huelga del Pueblo”, convocada por el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos y el Consejo de Octubre. Durante horas, las principales ciudades quedaron paralizadas por marchas, bloqueos de rutas y actos culturales en memoria de las víctimas del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
La protesta buscó enviar un mensaje claro: detener la rutina nacional hasta que los rehenes sean devueltos a sus hogares. En Tel Aviv, la Plaza de los Rehenes volvió a ser el epicentro de la movilización, con un gigantesco pabellón que exhibía los rostros de los cautivos. Allí se congregaron familiares, ex rehenes liberados y figuras públicas. La actriz israelí Gal Gadot sorprendió con su presencia y abrazó a Lishay Miran-Lavi, esposa de uno de los secuestrados, Omri Miran.
Carreteras bloqueadas y enfrentamientos con la policía
La tensión se sintió con fuerza en las rutas. El acceso a Jerusalén por la autopista 16 estuvo cerrado durante horas, obligando a la policía a desplegar un vehículo blindado antidisturbios para despejar la vía. En la autopista 4, manifestantes encendieron neumáticos en llamas a la altura del intercambiador Em HaMoshavot, lo que derivó en nuevas detenciones.
La policía informó que 32 personas fueron arrestadas en diferentes puntos del país por bloquear carreteras y alterar el orden público, aunque aclaró que respeta el derecho a la protesta siempre que no se ponga en riesgo la seguridad.

Testimonios cargados de dolor
Las voces más potentes de la jornada fueron las de quienes conocen de cerca el horror de la captura. Arbel Yehoud, ex rehén liberado de Gaza, advirtió:
“La presión militar no trae a los rehenes de regreso, los mata. La única salida es un acuerdo integral, sin juegos ni demoras.”
Lo acompañaron Yarden Bibas, quien perdió a su esposa y dos hijos en cautiverio, y Sharon Aloni Cunio, esposa del rehén David Cunio. También hablaron Vicki y Yotam Cohen, madre y hermano de Nimrod, secuestrado hace 681 días:
“No podemos seguir con la vida normal mientras nuestros hijos son torturados y hambrientos en Gaza. El silencio mata”, subrayaron.
Universidades, empresas y municipios se suman
La huelga contó con respaldo institucional y privado. Universidades como Tel Aviv, Haifa y Ben-Gurion alentaron a estudiantes y profesores a unirse a las protestas. Grandes compañías tecnológicas como Meta, Microsoft, Wix y Fiverr otorgaron permisos especiales a sus empleados. Municipios como Herzliya organizaron transporte gratuito hacia Tel Aviv, mientras que la ciudad de Tel Aviv cerró piscinas y centros comunitarios.
La política, en pie de guerra
El presidente Isaac Herzog acudió a la Plaza de los Rehenes para expresar apoyo:
“Israel no los olvida ni un instante. Hacemos todo lo posible para traerlos a casa.”
Pero el primer ministro Benjamin Netanyahu fue categórico en rechazar la presión de los manifestantes. En la apertura del gabinete acusó a los organizadores de “endurecer la posición de Hamás” y de retrasar la liberación de los rehenes:
“Quienes piden terminar la guerra sin derrotar a Hamás garantizan que los horrores del 7 de octubre se repitan una y otra vez.”
El mandatario reafirmó que no habrá tregua sin que Hamás sea desarmado y sin que Israel mantenga control militar en Gaza, incluido el corredor de Filadelfia, en la frontera con Egipto.
Otros ministros, como Bezalel Smotrich, acusaron a los familiares de manipulación emocional en favor de Hamás. En contraste, líderes opositores condenaron los ataques oficiales a las familias y pidieron unidad nacional.
“Un país que pisa el freno”
Las manifestaciones, que se replicaron en Jerusalén, Haifa, Eilat, Karmiel y comunidades del sur, incluyeron caravanas de tractores y actos simbólicos en sitios atacados el 7 de octubre. Según los organizadores, la huelga es solo el inicio: planean instalar un campamento permanente junto a la valla de Gaza hasta lograr un acuerdo.
“Hoy, un país entero apretó el freno de emergencia”, dijo Anat Angrest, madre del soldado secuestrado Matan. “Israel se detiene para que cada rehén sepa que no está solo.”
Las familias cerraron la jornada con un mensaje unitario:
“Exigimos un plan israelí concreto para un acuerdo integral. No más consignas vacías. Es hora de terminar con esta pesadilla de 22 meses.”

