Itongadol/Agencia AJN.- Según el periodista ortodoxo Avraham Friend, una fuente del partido Degel Hatorah, que forma parte del bloque Judaísmo Unido de la Torá, criticó duramente a Shas por participar en “maniobras odiosas”.
Su presidente, Aryeh Deri, “coordinó una retirada conjunta [del gobierno] con [nuestros rabinos] y, al final, se aseguró un cargo en el gabinete, en los comités y en las coaliciones”, denunció.
Pero en un mensaje a la prensa, una fuente cercana a la dirección rabínica de Degel Hatorah negó tensiones con Shas, insistiendo en que ambos partidos mantienen la coordinación y no hay “enojo ni ira”.
“La dirección política y espiritual de Shas está actuando en plena coordinación con la dirección de Degel Hatorah y cualquier retraso técnico es asunto suyo, probablemente para atender necesidades profesionales”, afirmó.
Es que a pesar de haber compartido públicamente sus cartas de renuncia, tras la decisión de anoche de abandonar el gobierno porque no se aprobó una ley que eximiera del servicio militar obligatorio a los estudiantes de yeshivá (instituto de estudios rabínicos), algunos ministros del partido ortodoxo sefaradí no se las presentaron en forma oficial al primer ministro, Benjamin Netanyahu, o dieron marcha atrás.
Según Ynet, la decisión del titular de Servicios Religiosos, Michael Malkieli, de posponer la entrega se debió a la necesidad de asistir el domingo a la votación del comité ministerial encargado de recomendar si la procuradora general Gali Baharav-Miara debería ser destituida.
En una entrevista con la radio ortodoxa Kol Berama, declaró que todavía existe la posibilidad de aprobar una ley de exención que “nos devuelva al gobierno”.
Malkieli enfatizó que Shas sigue siendo miembro del bloque de partidos comprometidos con apoyar a Netanyahu como primer ministro.
“La responsabilidad recae en Netanyahu. No hicimos un acuerdo de coalición con (el presidente del Comité de Asuntos Exteriores y Defensa de la Knesset, el Parlamento israelí, Yuli) Edelstein”, quien, según los ortodoxs, provocó la actual crisis al incumplir sus promesas de suavizar un proyecto de ley de reclutamiento, continuó.
«No designamos a Edelstein, ni lo echaremos. No huimos de la coalición, tenemos dificultades con el gobierno. Edelstein está motivado por el odio a Netanyahu. Cualquiera que quiera mantener el gobierno no se comportaría como él», denunció Malkieli.
Por su parte, el ministro del Interior, Moshe Arbel, retiró su carta de dimisión.
Según la prensa israelí, fue una medida táctica para nombrar director general del ministerio a un miembro de Shas y luego renunciar efectivamente a su cargo, pero ello aún no se concretó.

