No obstante, la realidad es que los israelíes están mucho más preocupados por los atentados palestinos que por los escándalos y los casos de corrupción. Según todas las encuestas, los laboristas no se han podido aprovechar de la pérdida de popularidad del Likud detectada desde hace un mes, que ha favorecido más al partido centrista laico Shinui y a la extrema derecha.
Precisamente, el líder laborista, Amram Mitzna, aseguró hoy que su país se encuentra en un momento idóneo para hacer concesiones a los palestinos, incluso si éstas son «sensibles y dolorosas». «Creo que nos daremos al menos un año de negociaciones. Si fracasan, entonces abandonaremos de forma unilateral algunas áreas», señaló en Londres tras reunirse con el primer ministro británico, Tony Blair, una visita que ha sido criticada por el Gobierno de Sharon, que acusa a Blair de querer interferir en la vida política israelí.
El ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, anunció hoy que el Gobierno de Londres se entrevistará el próximo martes, mediante «conferencia telefónica», con altos responsables de la Autoridad Palestina, tras la negativa de Israel a permitir a los dirigentes palestinos desplazarse a la capital inglesa para participar en una cumbre sobre Oriente Próximo convocada por Blair el pasado mes de diciembre y oficialmente prevista para los próximos lunes y martes.
El Gobierno de Sharon prohibió el viaje de los delegados palestinos como represalia por el doble atentado suicida palestino perpetrado el pasado domingo en Tel Aviv, que dejó un saldo de 22 muertos, aparte de sus dos autores.
Fte E.Press

