Se trata de la primera reacción directa de Sharon, líder del partido gubernamental Likud, al escándalo financiero en que se ha visto implicada su formación nacionalista de derechas a apenas tres semanas de las elecciones legislativas del 28 de enero.
«Se trata de una odiosa calumnia política y yo la desmontaré con hechos y documentos», afirmó el primer ministro a la radio. «Los que difunden esta calumnia sólo tienen un objetivo: derrocar al primer ministro», añadió Sharon.
Sharon y sus dos hijos, Omri y Gilad, se encuentran en el centro de un escándalo a propósito de un préstamo de 1,5 millones de dólares que les concedió un empresario surafricano para servir de garantía a un crédito de un banco de Israel. La Policía ha abierto una investigación con la colaboración de las autoridades surafricanas.

