Arafat estimó que un ataque norteamericano «no tendrá repercusiones solamente sobre Irak, sino que toda la región se verá afectada, como sucedió con los acontecimientos de Palestina en 1948».
Conocida en los países árabes con el nombre de Nakbé (catástrofe), la derrota de los ejércitos árabes frente a Israel en 1948 marca la proclamación del Estado hebreo y un éxodo masivo de refugiados palestinos hacia los países limítrofes.
«No hay que descartar que pueda producirse un nuevo Sykes-Picot», añadió Arafat, en referencia al acuerdo secreto franco-británico de 1916 relativo al desmembramiento del Imperio Otomano y el reparto de sus provincias no turcas entre los Aliados.
A través de este acuerdo, Palestina e Irak, por ejemplo, pasaron a manos de Reino Unido, mientras que Siria y Líbano quedaron bajo control de Francia.
«Espero de todo corazón que este ataque estadounidense contra Irak no se produzca», señaló el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Para los árabes, el acuerdo Sykes-Picot es responsable de todos los conflictos actuales en la región.
Por otra parte, al referirse el diálogo interpalestino previsto en los próximos días en El Cairo, Arafat afirmó que esas reuniones no tienen como objetivo poner fin a la Intifada, iniciada en septiembre de 2000.
Militantes radicales palestinos y miembros del Fatah, movimiento político al que pertenece Arafat, intentan desde hace semanas lograr un acuerdo que ponga fin a los atentados suicidas contra Israel, según diversos observadores locales.
Fte E.Press

