El ministro israelí de Defensa, Amir Peretz, ha declarado hoy y durante las próximas 48 horas el estado de emergencia en la retaguardia, en zonas de la Galilea y del Golán vulnerables a recibir los disparos de los cohetes lanzados desde Líbano por la milicia chií Hizbulá.
Un comunicado difundido a medios de prensa por la Oficina de Censura del Ejército israelí, reveló que en los últimos días unos 1.200 cohetes han sido lanzados contra Israel por milicianos de Hizbulá.
El Gobierno y la Comisión parlamentaria para Asuntos de Defensa y del Exterior podrán extender el plazo de la declaración durante períodos adicionales de cinco días.
En virtud de esta medida, los empleados de fábricas y servicios considerados ‘cruciales’ para la población -como fábricas productoras de comida, invernaderos, transportes, empaquetadoras, farmacias y bancos- son requeridos a permanecer en situación de alerta en los lugares de trabajo.
Asimismo, la declaración permite que los trabajadores de empresas y fábricas del norte consideradas vitales puedan abandonar sus lugares de trabajo por razones de seguridad y continuar recibiendo sus sueldos a través del Instituto de la Seguridad Social israelí.
Según los procedimientos contenidos en la declaración del estado de emergencia, todos aquellos obreros que se vean obligados a abandonar sus puestos de trabajo por razones de seguridad deben ser compensados económicamente.
Algunos dirigentes de comunidades rurales y agrícolas de poblaciones del norte del país han exigido a las autoridades que sus servicios sean considerados ‘vitales’, para poder acogerse a estas medidas.
El titular de Defensa ha afirmado hoy que Israel continuará con su campaña en Líbano hasta cambiar la realidad.
‘Pensamos actuar con el mensaje que hemos recibido de la población israelí y es que si la campaña ha empezado, tenemos que terminarla’, afirmó Peretz en una rueda de prensa celebrada en el Consejo Municipal de Haifa.
El responsable israelí agregó que la ofensiva lanzada por el Ejército israelí contra el Líbano está destinada ‘a cambiar la realidad… para que no vuelva a haber una situación en la cual, la retaguardia y la población quede amenazada’.
Peretz compareció junto con varios responsables de los organismos de seguridad en una reunión celebrada hoy en Haifa, donde se guardó un minuto de silencio y se ofició una oración fúnebre judía (Kadish) por el alma de las ocho personas fallecidas hoy en un ataque de Hizbulá en esta ciudad.

