A pesar del sufrimiento de tantos años y la felicidad que no le cabe en el rostro a Carmel y su marido, Ioel Iosef aseguraron que intentarán tener más hijos.
Finalmente la cara del matrimonio está llena de luz. Desde que se casaron, hace 21 años, la pareja intentó traer hijos al mundo, pero una y otra vez fracasaban .
» En los primeros años intenté quedar embarazada en forma natural, sólo despué nos dirigimos a los médicos», contó Carmel.
» Me sometí a distintos tratamientos, en algunos hasta tuve que esperar 6 meses para intentarlo nuevamente porque el cuerpo no estaba preparado «, reconstruye.
«Hasta una vez me diagnosticaron un cierre del útero, noticia que a los poco meses se confirmó como falsa».
«Alguna vez y ante tanto fracaso de tratamientos, habíamos decidido ir al juzgado y adoptar un chico».
» Siempre separé el trabajo de mi vida privada para que no se dieran cuenta de mi sufrimiento», contó la flamante madre, peluquera que se dedica a teñir pelos en su profesión .
Se trató en cuatro hospitales distintos. Tanto privados como estatales y todo iba en contra de sus ganas. » A pesar de esto, siempre fui optimista «, dice con una sonrisa de oreja a oreja.
Hace 5 años llegó para su ultimo tratamiento en el hospital «Lis» en Tel Aviv, un centro dedicadao a la maternidad .
Hace pocos días logró concretar su sueño, en la víspera de la festividad de Simjat Torá, la última de las festividades del primer mes del calendario judío, en donde se termina y recomienza con la lectura del ciclo de la lectura de la Biblia, nacieron sus dos mellizos por cesárea .
La primera pesó 1kilo 800 gramos y fue puesta en incubadora. La segunda de 2kilos y medio fue llevada a una sala común .
Ahora que su suerte cambió aconseja la Señora Iosef a las otras mujeres a no desesperarse .
» Me siento como si hubiera ganado el Loto, con el pasar del tiempo me tranquilicé, empecé a hacer yoga y a preocuparme por la calidad de vida, quizá eso ayudó «. Para quien quiere empezar a quedar embarazada es importante que empiece a trabajarlo y seguir su vida normal, no dedicar tood el tiempo «. » Nosotros incluso después de cada intento salimos de vacaciones para tranquilizarnos», cuenta Carmel.
«Hasta último momento tuvimos miedo, inclusive ni preparamos la casa» revela el padre, Ioel .
«No salteamos ninguna etapa de nuestra pareja . Es verdad que tuvimos crisis y etapas de mayor y menor euforia, pero siempre estuvimos esperanzados», cuenta el marido.
La familia Iosef seguirá con los tratamientos de fertilidad .
«Nunca se revelaron problemas de fertilidad, todo estaba correcto, ahora por suerte logramos el objetivo», dice mientras el médico mira emocionado.
» Yo no conozco en mi carrera 21 años de infertilidad de óvulos», afirmó el Profesor Ami Amit . «Es casi una generación» . Amit es el Director de la Unidad de fertilidad fuera del cuerpo del Hospital .
» Lo que se le practicó a Carmel, fue exactamente lo mismo que se le hace a una mujer fuera de su cuerpo», explicó.
» No se proyectó ningún peligro, hoy la medicina es muy cuidadosa y exacta en lo que respecta a la fertilidad fuera del cuerpo y mientras pueda, el embarazo es posible», fijó el Prof. Amit.
Las revisiones de Carmel fueron puesta en un banco de salud durante 21 años con la anuencia y participación de la familia y el desembolso de cientos de shekalim por mes, en concordancia con la bolsa de remedios .
Según la ley israelí se puede mantener la previsión de ser madre de este modo hasta los 45 años , para un primer y segundo hijo sin límites de tratamiento.
A D

