Los principales dirigentes de la comunidad judía argentina realizaron ayer un acto de protesta ante la embajada de Irán, en Buenos Aires, en repudio a las declaraciones del presidente de ese país, Mahmud Ahmadinejad, quien señaló anteayer que Israel «es una mancha nefasta y debería ser borrado del mapa».
Con banderas y algunas pancartas, unas 300 personas de la comunidad judía solicitaron, por intermedio de sus representantes, que el gobierno del presidente Néstor Kirchner condenara los dichos del mandatario iraní y que le exigiera a las Naciones Unidas «una severa sanción» contra el régimen de Teherán, además de la inmediata expulsión de la ONU.
«La gravedad de los dichos y la amenaza que éstos implican merecen el rechazo de la comunidad internacional y la identificación, sin ambigüedades, del verdadero sentimiento antisemita, genocida, antidemocrático, intolerante y protector del terrorismo por parte de la República Islámica de Irán», señalaron las entidades de la comunidad judía en un comunicado conjunto.
Luis Grynwald, presidente de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), aseguró que «la comunidad judía, parte indisoluble del pueblo judío, reafirma una vez más el derecho a la existencia del democrático Estado de Israel y el de sus ciudadanos a vivir en paz junto al resto de las naciones, anhelo que persigue desde su creación, en el año 1948».
En sus intervenciones, los dirigentes explicaron, con énfasis, el porqué de la convocatoria. «Estamos acá para repudiar las manifestaciones de ese presidente que sugirió la realización de un genocidio, porque esas palabras después se transforman en hechos horrorosos y acá estamos para decir que no lo vamos a permitir», afirmó Manuel Junowicz, de la Organización Sionista Argentina (OSA).
Jorge Kirszenbaum, presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), fue elocuente en su discurso. «Solicitamos al gobierno argentino que se exprese de inmediato sobre las palabras del gobierno iraní, y también les pedimos a las Naciones Unidas una severa sanción para ese país, que se refirió con palabras irreproducibles sobre nuestro pueblo», dijo Kirszenbaum. Y agregó: «Al pueblo de Israel les decimos desde acá, desde Buenos Aires, que no están solos. Nosotros los acompañamos desde el sentimiento y estamos con ustedes».
Los manifestantes, que aplaudieron las palabras de los oradores, se reunieron frente a la sede diplomática situada en avenida Figueroa Alcorta 3229, con banderas argentinas y del Estado de Israel. «Israel, Estado democrático, tiene derecho a existir», decía una de ellas, sostenida por tres manifestantes. Delante de ellos, un vallado humano conformado por 26 policías custodió el lugar, que permaneció cerrado. La manifestación se desarrolló en forma pacífica.
«Consideramos que las palabras del presidente de Irán fueron muy ofensivas y por eso nos sumamos a este sincero reclamo de un pueblo que sufrió en este país dos atentados», dijo Florencia Ruiz, una asistente al acto.
La NAcion

