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Desde Israel, la empresa MobilEye asegura: “Estamos revolucionando el transporte en todo el mundo”

02.02.2018 09:30  | 

 Agencia AJN.- Ernesto Pesochinsky hoy forma parte de la empresa israelí MobilEye, recientemente asociada a Intel, que tiene más de 700 empleados y trabaja en la sede central de Jerusalem. En el marco del 70 aniversario del Estado de Israel, recibió a la Agencia AJN para una entrevista exclusiva en la que explicó la revolución de MobilEye y su nuevo sensor para prevenir accidentes de tránsito.

Tanto en el brillo de sus ojos como en el entusiasmo de su relato, se percibe el orgullo de Ernesto de ser parte de una de las mayores empresas que muestran el avance tecnológico del Estado de Israel en los últimos años. Especialmente cuando le toca ser el encargado de dar a conocer a los más importantes líderes políticos que visitan el Estado de Israel, los principales avances tecnológicos de MobilEye que van a cautivar el mundo. “Tuve el orgullo de acompañar a un presidente latinoamericano por las calles de Jerusalem en un vehículo totalmente autónomo”, destacó.

Entre los más importantes alcances de MobilEye, la tecnología vehicular cuenta con varias fases de autonomía divididas en cinco niveles.

-El nivel 1 es el vehículo que alerta al conductor que puede haber una coalición con un peatón, otro vehículo, una bicicleta, una motocicleta, para estar alerta, reaccionar.

-El nivel 2 es exactamente lo mismo, pero vos podés tener lo que se llama un auto Automatic Emergency Braking que se frena solo. Actualmente existen muchos vehículos de este estilo, e inclusive también, en algunos casos, si uno va conduciendo por la ruta distraído por mirar el celular, por ejemplo, y no se alerta de que se está saliendo del carril. Entonces el vehículo hace un torque pequeño para retornar nuevamente.

-El nivel 3 es lo que se llama vehículos semiautónomos o, en términos profesionales Adaptive Cruise Control ACC, que es un vehículo básicamente autónomo, pero únicamente en autovías fuera de la ciudad o en autopistas. No es exactamente como la velocidad crucero, pero el vehículo regula la velocidad de acuerdo a la dinámica de la ruta.

-El nivel 4 es el vehículo completamente autónomo, pero el conductor está obligado a sentarse en el volante en caso de que el vehículo pida que tome el control del volante.

-El nivel 5 es el vehículo completamente autónomo. El conductor cuenta con la posibilidad de ir solo por la calle, durmiendo en el asiento de atrás.

El sistema se coloca en la parte posterior del espejo retrovisor, donde van la cámara y el chip. Una pantalla pequeña emite las alertas y, desde allí, es capaz de advertir dos segundos antes de una inminente colisión por una imprudente distancia. El sistema distingue objetos y puede diferenciar, incluso, entre un peatón y un vehículo.

MobilEye fue fundado por los profesores de la Universidad Hebrea de Jerusalem Amnon Shashua y Ziv Aviram, que fue el que básicamente patentó y desarrollo la tecnología. Empezó como un proyecto universitario, y luego se conoció con su socio, Siva Aviran, y los dos fundaron la empresa en 1999.

Durante estos años se recibieron muchas inversiones de empresas privadas y de otras. Hasta julio del 2014, la empresa recibió millones de dólares para inversiones, tanto de gente privada como de empresas, pero la primera venta de MobilEye se hizo recién en el 2007. El primero de agosto del 2014 salió a la bolsa de Nueva York, valuándose en aproximadamente ocho mil millones de dólares.

 

En el 2016, Intel, MobilEye y BMW anunciaron una cooperación para sacar en 2021 una producción full de vehículos autónomos con los sensores de MobilEye, los fierros de BMW, los nervios Intel y la cabeza y el cerebro MobilEye. En el 2017 fue adquirida por Intel por 15.300 millones de dólares.

“Hoy en día, 24 millones de vehículos ya tienen esta tecnología incorporada, pero hay casi 2 mil millones de vehículos en el mundo, así que todavía queda un camino largo”, remarcó.

-Nos encontramos en el marco del 70 aniversario de un país donde la revolución tecnológica es un hito que sabemos que Israel está llevando al mundo. ¿Qué significa para usted ocupar este puesto justamente en este momento?
Yo estoy entre la emoción y la curiosidad y todo lo que es la visión de todo lo que estamos haciendo acá. Estamos revolucionando el transporte en todo el mundo. A pesar de lo que hacemos ahora, vehículos autónomos, esto va a crear diversos mercados. Yo soy un ingeniero en electrónica, llevo en la sangre todo esto. Lo que más nos gusta es que con esa tecnología nosotros podemos salvar vidas, y yo puedo decir también, con mucho orgullo, que salvamos vidas en Latinoamérica, en países donde tenemos bastante actividad. Evitamos accidentes de tránsito, ayudamos a reducir estos costos enormes, ya sea en flotas, ciudades, y todo eso; En estos años, es una de las mejores cosas que pudieron haber pasado.

En los 33 años que estoy, Israel acá me dio la oportunidad de trabajar en muchas empresas diferentes de tecnología, en diferentes campos, y la verdad que esta tecnología, que es revolucionaria hoy en día es para mí un punto culmine en la carrera.

-¿Qué opinión le merece ser parte de esta revolución que lleva a cabo el Estado de Israel?
Yo tuve la suerte de llegar acá en 1985, ahí fue que empezó el ‘bum’ grande de la tecnología israelí. Empecé como desarrollador y con los años me fui dando cuenta que Israel está en una situación geopolítica bastante particular. Acá muchos de los chicos van al ejército a los 18 por tres años, a los 19 años ya pueden tomar decisiones de si el compañero vive, o quien vive o quien muere. Entonces acá la mentalidad es trabajar en conjunto, ‘team work’, nadie trabaja solo y siempre con un empuje muy fuerte. Los chicos tienen una particularidad de siempre querer innovar, de mejorar por sí mismos. Acá un ingeniero se recibe y lo primero que hace es abrir una StartUp, desarrolla algo y abre una empresa. Israel nunca está conforme con uno mismo, siempre quiere más. Esa es la base de superación propia que cada uno quiere asumir, no son conformistas. Nos sentimos partícipes activos, por eso me dediqué muchos años al desarrollo.

-¿Qué representa ser argentino y estar involucrado día a día en la vida de la empresa?
En toda la empresa, que somos unos 700, debemos ser 3 ó 4 argentinos nada más, y es una gran satisfacción poner venir con esta tecnología a Latinoamérica y evangelizar un poco con el asunto de la seguridad vial. Es un orgullo, un desafío y una superación mía, propia como ex ingeniero, llevar todo esto a soluciones que pueden salvar vidas. No hay una forma de describirlo. A mí lo que me gusta es el desafío de algo que estamos abriendo, un camino nuevo. El mercado de la seguridad vial basado en la tecnología es un mercado nuevo. Es una cuestión social, tenés una responsabilidad social muy grande. Esto no puede funcionar a medias o tener alguna falla, o estar mal instalado. La empresa hoy en día es una empresa grande y esto funciona. Es un trabajo muy duro, pero es una experiencia realmente espectacular poder tratar de convencer a la gente y decirle vamos a salir a la calle a salvar vidas, y como consecuencia de esto vamos a ganar dinero.

-Justamente estamos en el marco del reciente reconocimiento de Jerusalem como capital de Israel. ¿Qué significado tiene que las oficinas estén en un lugar tan particular como es Jerusalem?
Esto es Jerusalem y lo fundamental se está construyendo el campus de MobilEye, que justamente es el mismo gobierno israelí el que está empujando todo esto para crear en Jerusalem el Centro de Desarrollo del Vehículo Autónomo más grande del planeta. De acá a 4 ó 5 años este lugar va a ser un centro mundial de desarrollo de lo que es el transporte futuro del planeta. Van a ser cuatro mil empleados que vamos a desarrollar el futuro del transporte mundial desde Jerusalem. Y estos, desde el punto de vista de Israel, que básicamente tiene todo concentrado en Tel Aviv, es muy novedoso.

Pesochinsky, importante referente de la empresa israelí MobilEye, es un argentino decidió hacer aliá (emigrar a Israel) en 1985, justo cuando comenzó el “bum” de la tecnología israelí. “Empecé como desarrollador y con los años me fui dando cuenta que Israel está en una situación geopolítica bastante particular”, aseguró.


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